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EE.UU. y el límite de su deuda

Posteado a las 28 de Abril de 2011 - 19:04 0 comentario
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Las acciones permanecen en el amplio rango de compraventa en el que se han encontrado durante meses, pero la semana pasada registraron un fuerte movimiento hacia la cima de esos rangos. En la semana, el índice industrial Dow Jones subió el 1,3% hasta alcanzar los 12.505, el índice S&P 500 subió 1,3% cerrando en 1.337, y el Nasdaq® Composite subió el 2,0% y cerró en 2.820.

 

La gran noticia en los Estados Unidos fue que el S&P disminuyó de categoría la perspectiva estadounidense, lo que provocó que los inversionistas se enfocaran en la posibilidad de que el gobierno de los Estados Unidos pierda su clasificación AAA y acentuó la probabilidad de que los problemas presupuestarios a largo plazo del paísse conviertan en el problema preponderante en la campaña electoral del 2012. Si bien ambos partidos políticos estuvieron de acuerdo en hacerle frente al déficit y en la necesidad de aumentar el tope de endeudamiento para que los Estados Unidos no entren en incumplimiento, el inminente voto respecto al tope del endeudamiento es la consabida carta de negociación en medio del abismo existente entre ambos partidos acerca de la reducción del déficit.

 

Con el tiempo, los gastos de beneficios en Medicare, Medicaid y el Seguro Social consumirán todos los ingresos impositivos estadounidenses, razón por la cual, hacerle frente a esto constituye la clave para recuperar la solvencia fiscal a largo plazo. Vemos la posibilidad de que se concrete el plan de reducción del déficit en dos pasos. Primero, vemos que se aproxima cierta reforma, aunque pequeña, como parte del aumento del límite de la deuda, por ejemplo, límites en los gastos discrecionales.

 

A partir de ahí, vemos un acuerdo más completo que, muy probablemente, se producirá después de las elecciones del 2012. El límite de la deuda se ha subido 10 veces durante la última década y en ese periodo la deuda neta ha aumentado más del doble. El proceso para lograr un acuerdo no será agradable, pero los nuevos miembros del Congreso consideran los aumentos de los topes anteriores como si fueran cheques para hacer nuevos gastos, por lo que el próximo debate debería servir como un catalizador para efectuar reformas positivas modestas.

 

Aproximadamente un 20% del S&P 500 registró ganancias. Hasta ahora, las compañías están camino a brindar otra sorpresa positiva del 3% al 4% en comparación con las expectativas generales. Sin embargo, los resultados son más diversos que antes: algunas compañías informan grandes sorpresas positivas y otras compañías informan sorpresas negativas más significativas en comparación con las expectativas. No obstante, en este contexto, la batalla interna en la economía continúa del lado positivo. Hemos visto aumentar las ventas minoristas reales entre un 2,5% y un 3% durante el primer trimestre; una producción industrial positiva según lo indicó el índice de producción industrial Empire State de la Reserva Federal, y noticias razonablemente buenas respecto de las solicitudes de subsidio por desempleo con un crecimiento laboral que probablemente continúe. Por supuesto que la tasa de los fondos federales ha estado en alrededor del 0% durante más de dos años con márgenes en el mercado de renta fija cercanos a bajas récord. También vemos que mejoran las condiciones crediticias con el aumento de préstamos comerciales e industriales (C&I).

 

Por otro lado, han aumentado los obstáculos fiscales y, en algunos lugares, el precio de la gasolina alcanzó niveles récord. Otros factores clave son los problemas japoneses en las cadenas de suministro, los problemas de deuda de la periferia de la eurozona, los ajustes constantes en China, los ajustes del Banco Central Europeo y el eventual final del programa de flexibilización cuantitativa de la Reserva Federal (QE2). Con los mercados laborales más sólidos y el sistema bancario comercial más saludable, vemos pocos cambios desde el final del QE2. Deberíamos volver a revisar esta perspectiva constructiva si viéramos un debilitamiento en el importante crecimiento monetario, o bien crecientes márgenes de crédito de renta fija.

 

Por lo que, después de dos años de una reactivación económica bastante agresiva, ha aumentado el precio de los activos y ahora la economía mundial parece haberse encaminado hacia la capacidad de reforzarse por sí misma. Apenas el otoño pasado, predominaban los temores por una recesión en recaída significativa entre las preocupaciones de los inversionistas. El cierre de esta brecha entre la percepción y la realidad ha constituido la fuerza impulsora tras la solidez de las acciones, lo que provocó un cambio de los bonos a las acciones. Lo negativo de este cambio en la percepción es que han subido las expectativas justo cuando es más divergente la política de los bancos centrales en todo el mundo, el QE2 se acerca a su fin, el precio de los productos de consumo básico va en franco aumento y la economía muestra cierta desaceleración natural.

 

Debido a esto, seguimos creyendo que las fuerzas de consolidación que, en marzo, pusieron en marcha la reducción inicial del mercado bursátil permanecen firmes en gran medida. Con el precio del petróleo a niveles altos, esas fuerzas incluso pueden haberse intensificado.

 

En consecuencia, seguimos viendo medidas correctivas agitándose entre los promedios generales, al menos, hasta que se absorban los excesos de la última alza del mercado. Nada de esto deberá cambiar necesariamente el escenario de acciones cíclico y positivo, pero sí proporciona una perspectiva objetiva de que podríamos ver más turbulencia a corto plazo.

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abr
28

Preocupaciones sobre la inflación

Posteado a las 28 de Abril de 2011 - 18:52 0 comentario

Ha pasado bastante tiempo desde que experimentamos dos semanas consecutivas sin ganancias en el mercado bursátil. No obstante, dado el reciente aumento en el precio de la energía y cierto debilitamiento de los datos económicos, esto ha ocurrido efectivamente. La segunda semana de abril, el índice industrial Dow Jones perdió un 0,3% para cerrar en 12.342, el índice S&P 500 bajó un 0,6% para situarse en 1.320 y el Nasdaq Composite descendió un 0,6% para cerrar en 2.765.

 

En las últimas semanas, descendieron las expectativas para el crecimiento económico del primer trimestre. A principios del año, según el pronóstico general, el crecimiento del PIB iba a alcanzar aproximadamente un 3,5%, pero desde entonces esa cifra ha disminuido aproximándose a un 2,0%. Diversas áreas de la economía han apuntado a la desaceleración del crecimiento, entre lo que se incluye una reducción de gastos empresariales en equipos y software, un aumento de los inventarios más lento de lo que se esperaba, el debilitamiento de las transacciones comerciales y la contracción de actividades de la construcción tanto en los sectores residenciales como no residenciales.

 

No obstante, pese a la desaceleración de las expectativas, algunos datos continúan siendo alentadores. Han aumentado notablemente las cifras de las nóminas privadas durante los últimos dos meses y ha caído la tasa de desempleo un punto porcentual completo desde noviembre. El sector industrial también continuó mostrando signos de solidez y, lo que es importante, se han mantenido resistentes los niveles de gastos de consumo. En nuestra opinión, nos mantenemos razonablemente positivos en cuanto a las perspectivas de crecimiento y seguimos esperando que el crecimiento general del PIB para el 2011 se ubique en algún punto entre el 3,0% y el 3,5%.

 

El aumento del precio del petróleo es uno de los principales culpables de la pausa en los mercados bursátiles, ya que el aumento de los precios está generando preocupaciones por la inflación. En los últimos cuatro meses, el principal índice de precios al consumidor (que incluye el precio de los alimentos y la energía) aumentó más del 0,3% por mes, una tasa más alta que la que presenciamos anteriormente. En los últimos meses, también han subido rápidamente otros índices de inflación.

 

En cambio, sin embargo, ha continuado controlada la inflación básica (que no incluye los componentes volátiles de la energía y los alimentos). La gran pregunta, entonces, es si veremos una propagación del aumento de precios hacia otras áreas y, en caso afirmativo, cuándo sucederá.

 

Al menos por el momento, ha permanecido contenido el incremento de la inflación en el sector energético. Será importante, entonces, observar si este sigue siendo el caso. Nos encontramos ahora a principios de la temporada de ganancias del primer trimestre y en nuestra opinión deberíamos ver resultados sólidos, aunque probablemente no tan buenos como los que vimos en trimestres anteriores. El crecimiento de primera línea debería mantenerse sólido, pero esperamos ver algunas reducciones de márgenes localizadas, particularmente en algunos de los sectores relacionados con los consumidores donde no se transfiere el aumento del precio de las materias primas a los compradores finales. De todos modos, sin embargo, las condiciones financieras en general continúan respaldando el crecimiento corporativo y las ganancias deberían poder alcanzar un ritmo superior al de la tendencia.

 

Actualmente, parece que los mercados bursátiles se están manteniendo en un rango de compraventa marcado por un nivel de S&P 500 de entre 1.250 y 1.350. Este rango alcanzó su cifra más baja inmediatamente después del terremoto en Japón y desde entonces los mercados han experimentado cierto alivio y recuperación, pero en las últimas semanas se ha paralizado esa recuperación. Los inversionistas están enfrentando una cantidad de riesgos, que incluyen una perturbación potencial del mercado crediticio (particularmente debido a problemas de la deuda soberana de la periferia europea), un debilitamiento en los niveles de demanda mundial provocados por el aumento del precio de la energía y un potencial aumento, más acelerado de lo esperado, de la inflación básica en los Estados Unidos.

 

Debido a este escenario, por el momento, parece poco probable que haya una tendencia sostenida hacia el lado positivo del rango actual de compraventa. A pesar de que el entorno macroeconómico y el de las ganancias continúan siendo propicios para un aumento de precios a largo plazo, creemos que los mercados tendrán dificultades para sostener las ganancias durante los próximos meses hasta que veamos cierta reducción en el precio de la energía.

 

 

 

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abr
28

Mercado de EE.UU. sigue inmune a un 2011 negro

Posteado a las 28 de Abril de 2011 - 18:44 0 comentario

Hubo una tendencia negativa en el predominio de las noticias relacionadas con la economía y el mercado a principios de abril, a lo que se sumaron el nuevo terremoto en Japón, el aumento del precio del petróleo, un aumento de la tasa de interés por parte del Banco Central Europeo (European Central Bank, BCE), los crecientes problemas de la deuda en Europa y el mayor revuelo acerca del posible cierre del gobierno federal, evitado a fin de cuentas. No obstante, a pesar de este escenario, las acciones estadounidenses se mantuvieron resistentes y casi sin variaciones durante la primera semana: el Índice Industrial Dow Jones alcanzó un alza marginal y cerró en 12.380, el índice S&P 500 Index cayó un 0,3% para situarse en 1.328 y el Nasdaq Composite registró una baja del 0,3% y cerró en 2.780.

 

El aumento del precio del petróleo representa claramente un riesgo potencial para el crecimiento económico mundial y para el continuo mercado alcista de las acciones. Gran parte del reciente aumento del precio del petróleo puede atribuirse a un aumento de la prima de riesgo ligado a los acontecimientos que han agregado los inversionistas y especuladores al mercado en función de la creciente conmoción en el Medio Oriente, en lugar de deberse a un cambio real en la dinámica de la oferta y la demanda. En nuestra opinión, el precio del petróleo bajará cuando disminuyan los riesgos geopolíticos. Nadie sabe, desde luego, cuándo sucederá esto, lo que significa que es probable que, por el momento, siga manteniéndose alto el precio del petróleo debido a los riesgos a corto plazo.

 

Las noticias de esa semana de que el Banco Central Europeo aumentó las tasas no representaron ninguna sorpresa; no obstante, esto contribuye a dificultar aún más el entorno crediticio. El aumento de las tasas, en nuestra opinión, acentúa los posibles riesgos de un “aterrizaje forzoso” entre los problemas de la deuda en el área del euro y contribuye a incrementar la incertidumbre a corto plazo en los mercados mundiales.

 

Además, desde luego, figuraba la posibilidad de un cierre del gobierno, el cual fue evitado por muy poco gracias a un acuerdo de último momento el viernes por la noche. En todos los debates durante las semanas y los meses pasados, quedó claro que el diálogo no se enfoca en si se deben recortar los gastos, si no en cuánto y dónde debe hacerse el recorte.Parece que los legisladores se están preparando para una verdadera reforma tributaria y de beneficios. Tenemos ciertas dudas sobre si existe alguna posibilidad de que realmente se apruebe una ley antes de las elecciones del 2012, pero indudablemente se debatirá mucho acerca de este tema.

 

Al retroceder un poco y analizar los últimos meses, parece que el escenario macroeconómico ha sido muy complicado. Hasta ahora, el 2011 estuvo marcado por un grave y costoso desastre natural en Japón, un creciente malestar social en el Medio Oriente y en el Norte de África que desencadenó una guerra civil en Libia, un aumento del precio del petróleo de aproximadamente $20 por barril, un acuerdo fallido de austeridad en Portugal que provocó el colapso del gobierno y las crecientes tensiones políticas en los Estados Unidos que estuvieron a punto de provocar un cierre del gobierno. A pesar de todo esto, las acciones estadounidenses aumentaron aproximadamente un 6% durante el primer trimestre del año, lo que constituye su mejor comienzo en más de una década.

A pesar de los riesgos a corto plazo, las acciones se mantienen resistentes

Pareciera que, al menos por el momento, los mercados estadounidenses se han mantenido relativamente inmunes a los continuos problemas macroeconómicos negativos y los inversionistas tendrían razón al cuestionarse por qué. Nuestra respuesta es que los factores fundamentales de la mejora en el crecimiento económico y la aceleración de las ganancias corporativas han superado los riesgos negativos. Desde una perspectiva económica, los Estados Unidos han atravesado siete trimestres consecutivos de recuperación hasta el momento y, aunque continúan los problemas crediticios, tanto los consumidores como las corporaciones, y hasta los bancos, han contribuido a crear un escenario económico más saludable. También parece que el sector laboral ha comenzado a repuntar, lo cual será de gran ayuda en el proceso de transición de la economía hacia una expansión capaz de sostenerse por sí misma. La situación de las ganancias también ha sido sólida, lo cual contribuyó a que las acciones generen rendimientos impresionantes a la fecha.

 

En nuestra opinión, es posible que continúe esta tendencia en la que los riesgos a corto plazo tienen menor importancia que la mayor solidez de los factores fundamentales a largo plazo. No nos sorprendería que se produzca una especie de consolidación en los mercados bursátiles (en particular, si se mantiene alto el precio del petróleo) pero también creemos que las acciones continúan siendo atractivas en comparación con los bonos y el efectivo.

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abr
06

El costo que dejan Japón y Libia

Posteado a las 6 de Abril de 2011 - 20:29 0 comentario

Los activos de riesgo sufrieron un retroceso la semana pasada ante las crecientes tensiones en Libia y el Medio Oriente. Además, el terrible terremoto que arrasó a Japón el viernes provocó una baja pronunciada en las acciones japonesas el lunes e incrementó la sensación de malestar entre los inversionistas. En la semana, el índice industrial Dow Jones perdió un 1,0% para cerrar en 12.044, el índice S&P 500 bajó un 1,3% para situarse en 1.304 y el Nasdaq Composite descendió un 2,5% para cerrar en 2.716.

 

El costo humano del terremoto en Japón se encuentra, obviamente, por encima de todo en este momento, pero las potenciales consecuencias económicas y del mercado también pesan en las mentes de los inversionistas. A corto plazo, el terremoto y la consecuente conmoción se suman a los riesgos del mercado mundial y, casi indudablemente, deprimirán la economía japonesa. Aún es demasiado pronto para evaluar de manera definitiva los potenciales resultados a largo plazo (particularmente porque esto se relaciona con los problemas que enfrentan algunos de los reactores nucleares de Japón); sin embargo, señalaremos que los desastres, ya sean naturales o de otra índole, por lo general sólo tienen un impacto económico temporal a menos que haya una respuesta de políticas considerable y permanente. La debilitada economía japonesa tiene una gran capacidad excedente y es posible que los funcionarios japoneses se valgan de esta oportunidad para implementar algunas reformas estructurales imperiosamente necesarias para que la economía del país sea más competitiva.

 

Continúa pesando en los mercados la conmoción constante en Libia y el Medio Oriente, y la resultante alza en el precio del petróleo reduce un poco el potencial alcista para el crecimiento económico mundial y se suma a la volatilidad potencial de los mercados financieros. A esta altura, la mayoría de los analistas de mercado considera que el aumento de los precios del petróleo es una condición pasajera, pero si el precio se mantiene donde está por más tiempo que el esperado, o si aumenta considerablemente, tendrá un impacto negativo en los pronósticos mundiales de crecimiento del PIB. Una de las principales preguntas que los inversionistas se están haciendo es si habrá algún tipo de crisis política en Arabia Saudita. El Reino de Arabia Saudita tiene bases políticas y económicas relativamente sólidas en comparación con sus vecinos y, en la actualidad, la mayoría considera que son bajos los riesgos de disturbios políticos en ese país. No obstante, mientras la ansiedad en relación con el Medio Oriente siga siendo alta, también lo seguirá siendo la incertidumbre entre los inversionistas.

 

En cuanto a la economía estadounidense, no creemos que el precio del petróleo haya aumentado tanto como para desestabilizar la recuperación económica. De acuerdo con nuestro análisis, el precio por barril debería volver a aumentar otros $20 a $30 para que esto suceda. Los riesgos geopolíticos son, desde luego, imposibles de predecir y los mercados de petróleo son notablemente volátiles, pero de todos modos, no esperamos que el precio continúe aumentando a tal grado. A no ser que se implementen nuevas reducciones en el suministro de crudo o aumente significativamente su precio, seguiremos creyendo que tiene sentido un crecimiento real del PIB del 3% para el 2011. Los niveles en la demanda se mantienen sólidos en los Estados Unidos y la política monetaria continúa siendo favorable para el crecimiento. Las cifras recientes continúan mostrando que la economía está mejorando. La semana pasada, por ejemplo, se publicaron las cifras de las ventas minoristas de febrero que indicaban que el alza en los precios de la energía no ha detenido los gastos de consumo.

 

Hoy, la economía estadounidense ha experimentado seis trimestres consecutivos de crecimiento positivo desde la recesión, la cual finalizó oficialmente a mediados del 2009. Ahora, el crecimiento parece haberse estabilizado en un ritmo marcado por la tendencia en el 2011. Los niveles del sector industrial han demostrado solidez y, a pesar de que el mercado laboral sigue en problemas, eso también está mejorando. El sector de consumo estadounidense ha estado reparándose hasta cierto punto, pero aún queda mucho por hacer. Desde que finalizó la recesión, los gastos de consumo han representado solamente el 55% del crecimiento del PIB estadounidense, muy por debajo de su promedio histórico del 70%.

 

Desde la perspectiva de los mercados, las acciones mundiales se han corregido en cierto grado, a pesar del aumento del precio del petróleo y los crecientes riesgos geopolíticos. Sin embargo, a excepción de las crisis regionales en el Medio Oriente (y más recientemente en Japón), las crisis han sido relativamente modestas. Es poco probable que la conmoción en el Medio Oriente se resuelva fácil o rápidamente, lo que significa que la volatilidad del mercado del petróleo permanecerá alta. Sin embargo, siguen siendo sólidos los factores fundamentales económicos. Los inversionistas tienen una gran cantidad de dinero en efectivo para poner a trabajar y aún quedan acciones subinvertidas. Nuestro pronóstico de base sigue siendo que los mercados deberían continuar moviéndose en dirección ascendente a largo plazo, pero es posible que necesitemos ver cierta claridad adicional en el frente geopolítico antes de que eso pueda suceder.

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feb
25

La economía mejora… y aparece la inflación

Posteado a las 25 de Febrero de 2011 - 15:36 0 comentario

La semana pasada también fue positiva para los activos de riesgo y para las acciones en particular: el índice industrial Dow Jones y el índice S&P 500 subieron un 1,0% hasta alcanzar los 12.391, y 1.343, respectivamente y el Nasdaq Composite subió un 0,9% y cerró en 2.834. Esta recuperación casi ininterrumpida está provocando que algunos inversionistas se pregunten cuánto puede durar. Efectivamente, existen algunos riesgos de que preocuparse, como el endeudamiento excesivo de muchos gobiernos, los persistentes problemas crediticios ocasionados por la crisis financiera, la inflación de los mercados emergentes y la agitación política provocada, en parte, por el aumento del precio de los alimentos. Si bien todos estos factores tienen el potencial de afectar a los mercados; en nuestra opinión, los activos de riesgo continúan pareciendo atractivos.

Desde una perspectiva económica, la mayoría de los indicadores han superado las expectativas de manera estable durante los últimos seis meses. Esta tendencia se debió en gran medida al hecho de que, a mediados del año pasado, los mercados habían comenzado a ajustar sus precios según la probabilidad sólida de una recesión en recaída significativa. Esto, por supuesto, no ocurrió. A esta altura, la mayoría de los inversionistas reconocen que el pronóstico se ha vuelto mucho menos fatídico, aunque nadie insinúa que todos los riesgos hayan desaparecido por completo. En nuestra opinión, el rumbo futuro de la economía dependerá, en gran medida, de las condiciones de empleo. Si el crecimiento laboral se acelera (como creemos que lo hará), quedará un largo camino por recorrer hasta lograr que la recuperación y la expansión de la economía puedan sostenerse por sí mismas.

A medida que la economía continúa mejorando, las preocupaciones por la inflación aparecen reiteradamente. En los Estados Unidos, los datos indicaron que el índice de precios al consumidor aumentó un 0,4% más de lo que se esperaba en enero y, si bien la mayor parte de ese aumento se produjo como resultado de un aumento en el precio de la energía y de los alimentos, la inflación básica también aumentó más de lo que se esperaba (esto incluye un movimiento ascendente en el precio de la indumentaria, el transporte aéreo y los alquileres). En nuestra opinión, la inflación continúa en el medio de un largo proceso de tocar fondo. Eventualmente, debiéramos ver niveles más altos de inflación, pero no esperamos que la inflación se convierta en un problema grave en el mundo desarrollado. A diferencia de los mercados emergentes, la inflación en las economías más desarrolladas está siendo impulsada mucho menos por el precio de los productos básicos y mucho más por los costos laborales. Considerando los altos niveles de desempleo en los Estados Unidos actualmente, no creemos que sean inminentes niveles más altos de inflación.

Por otro lado, la inflación es claramente una preocupación apremiante de las economías emergentes. En parte, esto tiene que ver con las tendencias de crecimiento económico durante los últimos años. La recesión mundial afectó mayormente al mundo desarrollado y provocó una capacidad excedente en la economía y niveles más débiles en la demanda; estas tendencias todavía son evidentes en el mundo desarrollado y ayudan a mantener la inflación bajo control. Las naciones emergentes, sin embargo, continúan creciendo durante la recesión mundial y actualmente están recibiendo un impulso de crecimiento adicional a medida que se consolida la recuperación mundial. En consecuencia, numerosos mercados emergentes (entre ellos, China) se encuentran atravesando un ciclo de ajustes. En la actualidad, la política de ajustes de los mercados emergentes parece bajar el precio de las acciones de esos mercados, pero continúan siendo sólidos los niveles de crecimiento económico, lo que sugiere que es probable que se realicen más ajustes.

Además de los posibles riesgos de inflación, muchos inversionistas están siguiendo de cerca los acontecimientos políticos de Medio Oriente y del Norte de África, donde se están multiplicando los levantamientos populistas. El resultado final de todos estos acontecimientos sigue siendo un factor imponderable (en cuanto a las consecuencias políticas, económicas y del mercado), pero hasta ahora, el impacto se ha mantenido localizado.

Por el momento, la recuperación en los activos de riesgo parece continuar, aunque prevemos que haya irregularidades en el camino. Muchos inversionistas se encuentran en el proceso de comprar acciones y otros activos de riesgo principalmente porque son muy poco atractivas las alternativas (bonos del gobierno y efectivo). La perspectiva negativa de la recuperación actual es que está impulsada por la liquidez y se basa en el apuntalamiento artificial del respaldo de políticas fiscales y monetarias excesivamente flexibles. Aunque estamos de acuerdo con que el estímulo de la Reserva Federal y de otros encargados de dictar políticas ha sido un pilar importante para ayudar a restaurar el crecimiento económico y a impulsar aún más el aumento de los precios de los activos de riesgo, también creemos que la economía está en una transición hacia una expansión capaz de sostenerse por sí misma. En nuestra opinión, este entorno de mejora en el crecimiento, inflación baja y una política de respaldo continúa representando un “punto óptimo” para los activos de riesgo.

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feb
25

Los problemas importantes no han desaparecido

Posteado a las 25 de Febrero de 2011 - 15:30 0 comentario

Las acciones subieron una vez más la segunda semana de febrero, en vista del creciente optimismo relacionado con el crecimiento económico, las sólidas ganancias corporativas y una continua desaparición de los temores que habían mantenido a muchos inversionistas alejados de los activos de riesgo en los últimos dos años. Durante la semana, el índice industrial Dow Jones subió un 1,5% hasta alcanzar los 12.273, el índice S&P 500 aumentó un 1,4% y cerró en 1.329, y el Nasdaq Composite subió un 1,5% y cerró en 2.809. En nuestra opinión, si bien la recuperación ha sido sólida, no está completamente terminada aún. A pesar de que una corrección a corto plazo podría presentarse en cualquier momento, las acciones siguen siendo relativamente poco costosas y creemos que el mercado alcista debería continuar.

El crecimiento económico en los Estados Unidos ha seguido mejorando en las últimas semanas. Las mediciones de confianza de las empresas han llegado a sus niveles más altos en varios años, los niveles de ventas están subiendo, las ganancias están mejorando y los niveles de inversiones comerciales siguen siendo sólidos. La economía está pasando claramente de una etapa de recuperación a una etapa de expansión. La diferencia entre estas dos etapas es que la primera depende de estímulos monetarios y fiscales, mientras que la segunda se basa en las mejoras en la demanda del sector de consumo, así como en el crecimiento de primera línea de las empresas y en las tendencias de crecimiento de la inversión de capital, tendencias que son más autosuficientes.

No obstante, cabe recordar que los problemas importantes a largo plazo que llevaron la economía a una recesión (la crisis fiscal y el desapalancamiento resultante) no han desaparecido y todavía llevará algún tiempo solucionarlos. Queda claro que el lanzamiento de la QE2 a finales del 2010 y la prórroga de las reducciones impositivas de la era de Bush (además de otros alicientes) han ayudado a mejorar las perspectivas económicas a corto plazo; no obstante, lo que suceda en la segunda mitad del año y después sigue siendo un interrogante abierto.

La incertidumbre que presenta la perspectiva a largo plazo, junto con el hecho de que las expectativas de crecimiento económico han mejorado, dan como resultado algunos riesgos adicionales. En la actualidad, las expectativas para el crecimiento económico del 2011 han aumentado hasta lograr un nivel aproximado al 3,5%, lo que significa que será un reto cada vez mayor que las publicaciones de datos presenten sorpresas positivas. En este momento, resulta muy difícil realizar algún tipo de evaluación sobre cómo será la economía en el 2012, pero esperamos que el 2012 sea un año marcado por una Reserva Federal que, poco a poco, vaya trabajando para normalizar las tasas, por economías emergentes que sigan teniendo niveles de crecimiento más rápidos que el resto del mundo, por un escenario político que haga que el Presidente Obama esté deseoso de promover políticas favorables para el crecimiento y, posiblemente, por un mercado inmobiliario que pueda realizar algunos aportes a los niveles de crecimiento económico.

No creemos que la inflación sea un factor importante en los próximos doce meses. El aumento del precio de los alimentos y la energía ya ha estado en primera plana y, si bien estos factores son muy importantes en las economías emergentes (donde las compras de alimentos y energía constituyen un porcentaje mucho mayor de los gastos de consumo), no son tan importantes en el mundo desarrollado. Todavía hay muy poca actividad en las economías de mercados desarrollados del mundo (lo cual se puede ver reflejado en los mercados laborales) y no creemos que debamos preocuparnos demasiado por la inflación.

Dada la mejora en el escenario económico, no debería sorprendernos ver un cambio importante en la asignación de activos entre los inversionistas, de bonos a acciones. Algunos analistas han sugerido que los flujos recientes destinados a los fondos mutuos de capital indican que el aumento en las acciones podría estar llegando a su fin; sin embargo, no compartimos esa opinión y seguimos creyendo que las acciones son una buena opción para la mayoría de los inversionistas. Desde una perspectiva geográfica, seguimos creyendo que las acciones estadounidenses están muy bien posicionadas en relación con las alternativas. El crecimiento económico estadounidense sigue mejorando, mientras que Japón y Europa continúan enfrentando algunos problemas. Los mercados emergentes sí representan algunas oportunidades atractivas, pero en algunos casos (como China), los niveles de crecimiento son muy altos y la inflación se está convirtiendo en un problema, lo que hace que las autoridades intensifiquen las esfuerzos de ajuste.

Para muchos inversionistas, el cambio hacia los mercados bursátiles se encuentra todavía en sus primeras etapas y las valoraciones de las acciones apenas se han expandido mínimamente, lo que sugiere que los movimientos ascendentes todavía tienen camino por recorrer. Si bien no cabe duda de que habrá reducciones y correcciones a lo largo del camino, creemos que serán breves y poco profundas, y se deben aprovechar para agregar posiciones.

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feb
07

Crisis en Egipto y expectativas de inversionistas

Posteado a las 7 de Febrero de 2011 - 18:55 0 comentario

Durante varias semanas, hemos venido sugiriendo que el escenario del mercado macroeconómico ha estado dominado por las fuerzas alcistas mundiales y las fuerzas bajistas localizadas, una descripción que explica en gran parte el movimiento del mercado bursátil de la semana pasada. A principios de la semana, desaparecieron un poco las noticias acerca de los problemas de la deuda de Europa y de las preocupaciones presupuestarias municipales estadounidenses, y los activos de riesgo (particularmente las acciones) experimentaron un desempeño sólido. Hacia finales de la semana, las protestas en Egipto y la consiguiente conmoción política perturbaron a los inversionistas, lo que provocó un brusco descenso en el mercado bursátil. Las acciones bajaron durante la semana: el índice industrial Dow Jones registró su primera baja después de ocho semanas de alzas, descendiendo un 0,4% hasta cerrar en 11.823. También bajaron el índice S&P 500 y el Nasdaq Composite que perdieron respectivamente un 0,6% hasta situarse en 1.276 y un 0,1% hasta colocarse en 2.686.

 

La situación de Egipto les recordó a los inversionistas que los riesgos geopolíticos siempre están presentes y, en este caso, el nivel de incertidumbre es alto, tanto en términos de lo que va a pasar como del posible impacto que habrá. Los inversionistas se preguntan si se logrará restablecer cierto grado de calma, cuál será el futuro político de Egipto, cuán estable está (y estará) el gobierno y, por supuesto, si el malestar de Egipto se extenderá a otras partes del Medio Oriente.

 

Al mismo tiempo, en los Estados Unidos, se publicó el informe preliminar del producto interno bruto (PIB) del cuarto trimestre del 2010, el cual demostró que la economía estadounidense creció a una tasa anualizada del 3,2%, lo que representa una aceleración durante el tercer trimestre. Cabe destacar que muchos de los detalles del informe fueron más sólidos que la cifra principal. Las ventas finales aumentaron en una tasa anualizada del 7%, los gastos de consumo avanzaron un 4,4% y también aportaron solidez los aumentos en las exportaciones y de los gastos de equipos comerciales y de software.

 

Hasta ahora, el crecimiento económico del primer trimestre del 2011 se ha visto influenciado negativamente por una racha de mal tiempo en muchas áreas de los Estados Unidos; sin embargo, creemos que el impulso positivo del cuarto trimestre demuestra que es probable que todo contratiempo resulte ser solo transitorio. Seguimos esperando que el crecimiento general del PIB del 2011 llegue aproximadamente al 3,5%. Para lograr ese nivel se necesitarán políticas menos rígidas para los préstamos bancarios (que hemos comenzado a ver) y mejoras en el mercado laboral (que esperamos ver).

 

En este entorno de crecimiento económico mejorado (aunque todavía frágil), muchos se preguntan cuándo considerará la Reserva Federal adoptar políticas monetarias más estrictas. En nuestra opinión, parece que la Reserva Federal está esperando un crecimiento económico que sea más sólido que el 3,5% y una baja más significativa tanto en el desempleo como en la creciente expectativa en cuanto a la inflación. En nuestra opinión, creemos que todavía estamos un poco lejos de ese entorno.

 

La semana pasada también se destacó por el discurso del Estado de la Unión que efectuó el Presidente Obama ante el Congreso. En sus comentarios, el presidente reiteró muchos de los puntos que había planteado durante los últimos meses; sin embargo, no brindó muchas novedades en cuanto a la política económica. Parece que la Casa Blanca apuesta a poder atraer al centrismo político aumentando sus alusiones al mercado libre, haciendo algunos cambios en el personal y destacando las reuniones con líderes comerciales, sin realmente proponer cambios significativos en las políticas. Una notable ausencia en el discurso del Estado de la Unión fue el enfoque en los crecientes déficits: los altos niveles de déficits fueron un importante punto político en las elecciones parlamentarias del pasado mes de noviembre, y fue un poco sorprendente que el presidente Obama no abordara este problema de manera destacada.

 

Actualmente, parece que la mayoría de los inversionistas aumentaron sus expectativas de crecimiento global y de niveles de crecimiento en los Estados Unidos. Prácticamente desaparecieron las palabras “recaída significativa” del vocabulario de los inversionistas y, aunque estemos de acuerdo con el tenor mayoritariamente optimista de la conversación, también estamos algo intranquilos acerca del cambio positivo en la percepción y del creciente sentimiento de complacencia. Como nos lo recuerdan los eventos de la semana pasada, existen varios riesgos con los que hay que ser cautelosos, como uno que aún no mencionamos: el ajuste monetario en los mercados emergentes. Si bien seguimos pensando que predominarán las fuerzas alcistas mundiales en el mercado durante el transcurso del año, también creemos que, en algún punto, experimentaremos un retroceso del mercado, y las bajas que presenciamos a finales de la semana pasada podrían representar el comienzo de uno de ellos.

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dic
29

Diez predicciones para el 2010: ¿se cumplieron o no?

Posteado a las 29 de Diciembre de 2010 - 17:49 0 comentario

Al estar cerrando el año, pensamos que sería una buena oportunidad para revisar las predicciones que hicimos a principios del 2010 para ver cómo se perfilan. No acertamos exactamente todas nuestras predicciones, pero muchas de ellas estuvieron bien encaminadas:

 

1. La economía de los Estados Unidos sube por encima del 3% en el 2010 y supera el G-7.


A pesar de que no estarán disponibles las cifras de crecimiento del cuarto trimestre final durante un tiempo todavía, los economistas se encuentran actualmente revisando sus estimaciones alcistas y, al parecer, en el cuarto trimestre, el PIB habría crecido alrededor de un 3%. Además, parece que el crecimiento estadounidense de todo el 2010 debería pasar justo la barrera del 3%. Entre los otros países del G-7, aparte de Canadá, no existe otro país cuyo nivel de crecimiento supere el nivel de los Estados Unidos.

 

2. El crecimiento laboral en los Estados Unidos se vuelve positivo a principios del 2010, pero la tasa de desempleo permanece obstinadamente alta.


Hubiese sido casi imposible expresar esta predicción de mejor manera, ya que es exactamente lo que ocurrió en cuanto al mercado laboral en el 2010. El crecimiento del empleo se tornó efectivamente positivo hacia finales del primer trimestre; sin embargo, el aumento no fue lo suficientemente sólido como para bajar la tasa de desempleo.

 

3. Las ganancias aumentan notablemente a pesar del mediocre crecimiento económico.


Cuando hicimos esta predicción a principios del año, nuestro punto era que las mejoras en las ganancias superarían las mejoras más amplias en la economía general, y eso es exactamente lo que ocurrió. Las empresas en general hicieron un excelente trabajo en cuanto a generar ganancias en el 2010, a pesar del deslucido escenario económico.

 

4. La inflación continúa siendo un factor no preocupante en el mundo desarrollado.


Si bien hubo algunas inquietudes relacionadas con la inflación en áreas del mundo en desarrollo, para los mercados desarrollados, las presiones deflacionarias persistieron a lo largo del 2010. Reconocemos que, en los próximos años, la inflación puede tornarse un problema debido a los altos déficits y a algunos problemas estructurales que enfrentan los Estados Unidos; sin embargo, no es muy probable que se desarrolle tal escenario en el futuro cercano.

 

5. Las tasas de interés aumentan en todos los puntos de la curva de las letras del Tesoro, incluidos los fondos federales.

 

Esta es una predicción que quedará en la columna “incorrecta” a fines de año. Algunos pueden decir que no nos equivocamos del todo en cuanto a esto, pero solo al principio, ya que comenzaron a subir las tasas de interés de manera sólida durante las últimas semanas.

Sin embargo, en lo que va del año en general, las preocupaciones crediticias, la flexibilización cuantitativa y los problemas deflacionarios disminuyeron la curva de rentabilidad. En cuanto a los fondos federales, es probable que se mantengan bajas las tasas durante un tiempo; y no tenemos expectativa alguna de que la Reserva Federal vaya a elevar las tasas de fondos federales en los próximos meses.

 

6. Las acciones estadounidenses tienen mayor rendimiento que el efectivo, las letras del Tesoro y la mayoría de los mercados desarrollados.

Ya se cumplió la demanda de una clase amplia de activos que hicimos a principios de año. Con rendimientos mayores al 10%, las acciones estadounidenses superaron al efectivo y a las letras del Tesoro en lo que va del 2010. Con algunas pocas excepciones, las acciones estadounidenses también superaron el rendimiento de otros mercados desarrollados.

 

7. Los mercados emergentes tienen mayor rendimiento a medida que las economías emergentes crecen notablemente más rápido que las regiones desarrolladas.

Fue mucho más sólido el crecimiento económico de los mercados emergentes que en el mundo en desarrollo, y los mercados emergentes han superado el rendimiento en general. Sin embargo, el mayor rendimiento fue menor al que esperábamos.

 

8. La atención médica, la tecnología de la información y las telecomunicaciones tienen un mayor rendimiento que las finanzas, los servicios públicos y los materiales.


Si el año finalizara hoy, esta predicción sería correcta, pero apenas, debido a que tuvo un desempeño levemente mejor una canasta de acciones en el sector de la atención médica, de la tecnología de la información y de las telecomunicaciones en comparación con una canasta de acciones en el sector financiero, de servicios públicos y de materiales. Las próximas semanas determinarán si acertamos en este aspecto.

 

9. El sólido flujo de efectivo libre y el crecimiento lento conducen hacia un incremento en la actividad de fusiones y adquisiciones.

El sólido flujo de efectivo libre y los balances generales sólidos les permitieron a las compañías poner a trabajar su efectivo aumentando sus actividades de fusiones y adquisiciones. Este año, también registraron un sólido incremento los aumentos en los dividendos y la recompra de acciones.

 

10. Los republicanos ganan terreno considerable en el Parlamento y en el Senado, pero los demócratas siguen teniendo un fuerte control en el Congreso.

La primera parte de esta frase es correcta, pero la segunda no, ya que, por supuesto, los republicanos tomaron el control de la Cámara de Representantes. En retrospectiva, hubo una ola de nuevos candidatos mayor que la que esperamos en las elecciones parlamentarias. Como indicamos anteriormente, se cumplió la mayoría de nuestras predicciones, ya que no nos equivocamos al pronosticar la dirección de los mercados, de las ganancias y de la economía en general para el 2010. En las próximas semanas, publicaremos nuestra perspectiva y nuestras predicciones para el 2011.

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Acuerdo impositivo en EEUU: una gran noticia

Posteado a las 20 de Diciembre de 2010 - 19:43 0 comentario

La semana pasada del 6 de diciembre, los mercados bursátiles experimentaron otra semana positiva: el índice industrial Dow Jones subió un 0,3% y cerró en 11.410, el índice S&P 500 aumentó un 1,3% y alcanzó los 1.240 y el Nasdaq Composite registró un alza del 1,8% y tuvo un cierre de 2.637.

 

La gran noticia de la semana pasada fue el acuerdo preliminar logrado por el Presidente Obama y los líderes Republicanos acerca de la prórroga transitoria de las reducciones impositivas de Bush. El acuerdo resultó ser más favorable para el mercado bursátil de lo que se esperaba. No fue algo sorpresivo ver la extensión de las tasas impositivas marginales actuales para todas las categorías impositivas o la extensión de los beneficios por desempleo; sin embargo, el acuerdo también incluyó una reducción en los impuestos de nómina, redujo las tasas de los impuestos inmobiliarios y las disposiciones que permiten rebajar el valor en libros de los gastos de capital corporativos. Aunque todavía no existe un acuerdo final definitivo, parece que el paquete impositivo podría originar niveles de ingresos disponibles más altos, quizá dando como resultado una combinación de tasas de ahorro más altas y de niveles de gastos de consumo mayores en el 2011. A pesar de que existieron algunas críticas acerca del paquete por parte de muchos de los miembros del propio partido del Presidente, nuestra opinión es positiva en vista de que al menos se llegó a un acuerdo preliminar, el cual podría preparar el terreno para una reforma tributaria más amplia durante los próximos dos años.

 

Los informes de los datos económicos recientes siguieron siendo positivos, en general, con aspectos destacados como algunas cifras aceptables de gastos de consumo. Además de la aceleración en las tendencias de crecimiento de los Estados Unidos, durante las últimas semanas, en la mayoría de las zonas del mundo se vieron indicios de una mejora económica. La preocupación acerca de la situación de la deuda europea se vio relativamente mitigada recientemente y, si bien es posible que afloren estos problemas en el Año Nuevo, la diferencia entre la crisis de la deuda en Grecia de hace unos meses y lo que está ocurriendo ahora es que, actualmente, la economía mundial en general parece encontrarse más estabilizada.

 

Simultáneamente con algunos signos de mejora económica, aumentaron las letras del Tesoro y se redujeron los márgenes de crédito. A pesar de que algunos interpretan las tasas más altas como una especie de reacción negativa en contra de la flexibilización (QE2), nuestra opinión es que estos acontecimientos reflejan una mejora genuina de la economía. El hecho de que han ido en aumento tanto la oferta monetaria como los préstamos bancarios también nos demuestra que está mejorando la economía. Además, comenzamos a observar que algunos inversionistas transfieren activos desde las inversiones con renta fija hacia las acciones, una tendencia que podría continuar si siguen mejorando los niveles de crecimiento económico. Todo esto nos sugiere que se está debilitando la sensación de malestar generalizada acerca de los mercados y de algunas reacciones negativas en contra del sistema financiero, que han predominado durante los últimos dos años, lo cual también podría crear otras oportunidades en los mercados financieros mundiales. El mercado alcista de las acciones sigue basado en la creencia de que el ciclo comercial global se encuentra en alza. Las ganancias y utilidades corporativas han sido sólidas y, en nuestra opinión, es poco probable que esa tendencia se vea afectada. A pesar del extraordinario desempeño del sector corporativo, continuaron bajas las valoraciones de las acciones, debido a que en muchos persiste la incertidumbre acerca del rumbo de la recuperación económica. Esta evidente desconexión indica una baja en las acciones, es decir, que la economía ha estado basada en factores transitorios e insostenibles, y es posible que se debilite. En nuestra opinión, esto es poco probable, pero reconocemos que la economía global todavía depende de medidas de estímulo y que aún deben ocurrir mejoras significativas en el mercado laboral. De cara al futuro, nuestro pronóstico actual para el 2011 es que veremos continuos avances en la solidez económica y que subirán las valoraciones de las acciones (y sus precios).

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La crisis de la deuda irlandesa

Posteado a las 1 de Diciembre de 2010 - 23:52 0 comentario

Al iniciar, la semana pasada, los mercados bursátiles continuaron la corrección de la semana anterior y experimentaron su punto máximo de venta masiva desde agosto, con una caída del 4,5%. Los factores que llevaron a la crisis fueron la inestabilidad de la deuda soberana en Irlanda, el ajuste de políticas de China y una percepción general de que los mercados habían estado sobrecomprados durante el fuerte aumento que experimentaron en los últimos meses. Hacia fines de la semana pasada, los mercados registraron una recuperación y cerraron prácticamente sin variaciones. Durante la semana, el índice industrial Dow Jones aumentó un 0,1% hasta alcanzar los 11.203, el índice S&P 500 permaneció sin cambios en 1.199, y el Nasdaq Composite subió un 0,7% y cerró en 2.518.

 

La crisis de la deuda irlandesa ha acaparado todos los titulares últimamente, y la fase final sobre cómo resolverá Irlanda sus problemas de financiación sigue siendo un factor imponderable. En este tipo de situaciones de crisis, la percepción generalmente determina la realidad. Si los inversionistas se convencen de que una nación soberana incumplirá el pago de su deuda, retirarán su capital de ese país, lo que, a su vez, causará un mayor aumento en los costos de préstamos y provocará una mayor presión en la deuda de ese país como una especie de caída en picada autocumplida. A pesar de que  la situación se calmó durante los últimos días, e Irlanda parece tener la suficiente financiación para sostenerse durante los próximos meses, existen otros problemas en este ámbito que pueden afectar a los mercados financieros mundiales.

 

Otro asunto muy presente en las noticias fue la posible extensión de las reducciones impositivas de Bush después de fines del 2010. La cumbre bipartidista que debía tratar este asunto se postergó hasta después del día de Acción de Gracias; sin embargo, a pesar de la demora, seguimos creyendo que el resultado más probable será una extensión de uno a dos años en todas las reducciones impositivas. Existe la posibilidad de que el ineficaz Congreso no haga nada por ahora; sin embargo, esperamos que se logre llegar a un acuerdo, aunque sea al menos para evitar ser acusado de decretar un aumento impositivo de hecho para el 1 de enero.

 

Los datos económicos siguen mostrando que continúa la recuperación de los EE. UU. El índice de los principales indicadores económicos del Comité de la Conferencia subió un 0,5% en octubre, lo cual logró satisfacer las expectativas y coincidió con el aumento de septiembre. Desde hace un año, ese índice tiene un alza del 6,3%, lo que sugiere que la economía podría estar tomando impulso para fines de año. Además, las tendencias de las solicitudes iniciales de seguro de desempleo están mejorando lentamente, lo que apunta hacia una posible creación de empleos. También le prestamos mucha atención a la flexibilización en los estándares de préstamos bancarios de los últimos meses como una posible señal de que el escenario económico está mejorando. Las recientes encuestas de funcionarios de préstamos realizadas por la Reserva Federal mostraron que se están flexibilizando los estándares y, tal como lo mencionamos hace unas semanas, los bancos pequeños están comenzando a sumarse a esta tendencia de flexibilización, junto a los bancos nacionales más grandes. A pesar de que las condiciones crediticias continúan viéndose restringidas, en general, la tendencia estable de flexibilización debería servir para promover la creación de empleos y reforzar la perspectiva económica. En general, creemos que los datos económicos respaldan la opinión de que el crecimiento del producto interno bruto debería mejorar en los próximos trimestres.

 

También es positivo el escenario de las ganancias corporativas. A estas alturas, la temporada de ganancias del tercer trimestre ya casi termina y los resultados demuestran que el trimestre más reciente fue otro trimestre sólido más. Las ganancias subieron un 6,5% por encima de las expectativas generales iniciales, y más del 70% de las compañías que informaron ganancias superaron las expectativas. Esto marca el sexto trimestre consecutivo de sorpresas favorables al exceder ese nivel de 70%, lo que significa una situación sin precedentes.

 

En la actualidad, creemos que los mercados bursátiles deberían continuar subiendo con disparidades durante los próximos meses. Las expectativas de ganancias se encuentran en una tendencia alcista y, en general, el escenario económico parece estar mejorando. Las proyecciones económicas fueron más débiles durante el período de abril a agosto, se estabilizaron en septiembre y octubre y han estado subiendo desde entonces. Nuestra perspectiva es que el crecimiento mundial seguirá mejorando en el 2011. Existen numerosos riesgos, como los continuos problemas de la deuda soberana, la creciente inflación en China y la posible falla en la coordinación de políticas mundiales; sin embargo, nuestro escenario de referencia es el de una recuperación cíclica continua. En cuanto a las acciones, esto debería representar un respaldo, y aunque es probable que continuemos viendo más reducciones de precios, creemos que deberían considerarse parte de un proceso de consolidación en un mercado que está encaminado al alza.

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